miércoles, 22 de abril de 2015

El Ayahuasca serviría para tratar la depresión

Las fascinación con esta bebida milenaria sigue creciendo en todo el mundo.

La prestigiosa Universidad de Sao Paulo, Brasil, ha iniciado una investigación para usar el Ayahuasca como parte del tratamiento contra la depresión. Según un estudio publicado en el Brazilian Review of Psychiatry, la famosa planta amazónica es rica en harmina y dimetiltriptamina (DMT) lo que "provoca efectos de bienestar subjetivo y por lo tanto llegaría a tener acciones antidepresivas".

Asimismo la investigación señala que los pacientes que empezaron a utilizar el Ayahuasca en su tratamiento "presentaron reducciones signifcativas de hasta un 82% en las puntuaciones de depresión entre el inicio y los días 1, 7 y 21" lo que ha generado grandes expectativas entre los científicos ya que la mayoría de tratamientos contra la depresión necesitan semanas de trabajo mediante el uso de píldoras y psicoterapias. A su vez la revista Nature refiere "Es posible que el Ayahuasca y otras drogas psicodélicas serotoninérgicos puedan ser útiles como antidepresivos para subgrupos particulares de pacientes en el futuro". Sin embargo estos estudios no podrían considerarse como definitivos debido a que la muestra científica ha sido muy pequeña.

Como se sabe, el Ayahuasca es una bebida resultante de las decocciones de múltiples plantas siendo el componente básico la liana Banisteriopsis caapi y cuyo uso tiene un origen milenario entre las culturas del Amazonas de Venezuela, Colombia, Bolivia, Ecuador, Brasil y Perú. En quechua Ayahuasca significa 'soga de muerto' y es utilizado por chamanes o médicos indígenas en sus ceremonias y ritos de curación.

Ceremonia en la selva de Perú
En las ceremonias del Amazonas los participantes se sientan en el suelo formando un semicírculo, mientras el chamán comienza exhalando el humo de un cigarro, llamado "mapacho", alrededor de la gente para ahuyentar las energías negativas. En el centro del semicírculo el chamán dispone el ayahuasca y los materiales necesarios para la ceremonia, que puede durar hasta 7 horas, durante las cuales, el guía entona sus cantos, llamados "ícaros". Entre 20 y 45 minutos después de la ingesta de la bebida los participantes comienzan a notar sus efectos, conocidos como "mareación de ayahuasca", algunos pueden sufrir vómitos, diarreas, sudoraciones u otros efectos. El reto de cada persona, según los chamanes, es entender el significado real de las visiones producidas por el ayahuasca y utilizar ese aprendizaje en su vida diaria.